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Legalización de instalaciones eléctricas: cuándo es necesaria y qué documentación se necesita

Una instalación eléctrica no solo debe funcionar correctamente: también debe cumplir los requisitos técnicos y administrativos que garantizan que puede ponerse en servicio con las condiciones de seguridad exigibles.

La legalización de instalaciones eléctricas es el proceso mediante el cual se acredita que una instalación cumple la normativa que le corresponde y se formaliza su puesta en servicio, modificación o ampliación ante la Administración.

En Cataluña, las instalaciones de baja tensión están sujetas, entre otras disposiciones, al Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT), aprobado por el Real Decreto 842/2002, y al marco catalán de seguridad industrial. En función de las características de la instalación, su legalización puede requerir una Memoria Técnica de Diseño o un proyecto eléctrico de legalización, así como certificados, inspecciones y la correspondiente inscripción en el Registro de Instalaciones Técnicas de Seguridad Industrial de Cataluña (RITSIC).

En Miatec realizamos la inspección, verificación y comprobación de instalaciones existentes y de nueva ejecución para comprobar su adecuación a la normativa aplicable y gestionar su legalización.

¿Qué significa legalizar una instalación eléctrica?

Legalizar una instalación eléctrica significa acreditar documentalmente que ha sido diseñada, ejecutada y verificada de acuerdo con la normativa que le es aplicable.

No debe confundirse, por tanto, con una simple revisión de la instalación. La legalización implica disponer de la documentación técnica correspondiente, certificar su ejecución y realizar los trámites administrativos necesarios para su puesta en servicio o para registrar una modificación o ampliación.

En el caso de las instalaciones de baja tensión de Cataluña, las actuaciones de puesta en servicio, ampliación, modificación, cambio de titularidad o baja se gestionan mediante la correspondiente declaración responsable. El trámite está vinculado a la inscripción de la instalación en el RITSIC.

¿Cuándo es necesario legalizar una instalación eléctrica?

La legalización es necesaria principalmente cuando se pone en servicio una nueva instalación o cuando se realizan determinadas ampliaciones o modificaciones en una instalación existente.

Esto significa que no solo afecta a edificios o instalaciones construidos desde cero. Una industria que amplía la potencia disponible, un local que modifica de forma significativa sus circuitos, una instalación que incorpora nuevos equipos o una infraestructura que cambia de uso pueden necesitar nueva documentación técnica y la correspondiente tramitación administrativa.

El REBT distingue precisamente entre instalaciones nuevas, ampliaciones y modificaciones. Cuando una actuación supera determinados límites de potencia o afecta a instalaciones con características especiales, es necesario documentarla mediante un proyecto. Las actuaciones que no se encuentran dentro de los supuestos que requieren proyecto se documentan, con carácter general, mediante una Memoria Técnica de Diseño.

Por ello, antes de iniciar una actuación conviene analizar la instalación existente y definir con exactitud el alcance de la reforma. Hacerlo permite saber desde el principio qué documentación será necesaria y evita tener que regularizar posteriormente una actuación que no se haya tramitado correctamente.

¿Cuándo es necesario un proyecto eléctrico para la legalización?

Una de las preguntas más habituales es si todas las instalaciones necesitan un proyecto firmado por un técnico competente.

La respuesta es no.

El projecte elèctric de legalització és obligatori en les instal·lacions que, per la seva potència, ús, complexitat o risc, estan incloses en els supòsits establerts per la ITC-BT-04 del Reglament electrotècnic per a baixa tensió i a la ITA-12 del Decret 192/2023.

En Cataluña, entre estos supuestos se encuentran, por ejemplo, determinadas instalaciones industriales de más de 20 kW, los locales de pública concurrencia, determinadas instalaciones en locales mojados, aparcamientos, instalaciones de alumbrado exterior de más de 5 kW o determinadas infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos. Los criterios concretos varían según la tipología de la instalación y, si una misma instalación encaja en más de una categoría, debe aplicarse el criterio más exigente.

Por tanto, no es correcto determinar si es necesario un proyecto únicamente a partir de la potencia contratada o instalada. El uso del espacio y las características técnicas de la instalación también son factores determinantes.

¿Qué incluye un proyecto eléctrico de legalización?

Cuando es necesario un proyecto, este debe ser redactado y firmado por un técnico titulado competente.

Según la ITC-BT-04, el proyecto debe describir las características esenciales de la instalación y justificar el cumplimiento del REBT. Entre otros aspectos, incorpora información sobre el titular y el emplazamiento, el uso de la instalación, los conductores y canalizaciones utilizados, los receptores y sus potencias, los sistemas de protección, los cálculos justificativos, los esquemas unifilares y los planos necesarios para definir correctamente la instalación.

El proyecto no es, por tanto, un simple documento administrativo para obtener una autorización. Es la base técnica sobre la que debe ejecutarse la instalación.

Cuando una obra requiere proyecto, su ejecución también debe contar con la correspondiente dirección técnica. Miatec ofrece servicios de dirección de obra y coordinación de seguridad y salud, supervisando, entre otros aspectos, que la ejecución se ajuste al proyecto y llevando el control documental de la obra.

¿Proyecto o Memoria Técnica de Diseño: cuál es la diferencia?

No todas las instalaciones necesitan el mismo nivel de documentación.

Cuando la instalación no se encuentra entre los supuestos que exigen proyecto, debe documentarse mediante una Memoria Técnica de Diseño (MTD).

La Memoria Técnica de Diseño recoge las principales características de la instalación, incluyendo el emplazamiento, el uso, la potencia de los receptores, los cálculos principales, el esquema unifilar, las protecciones y el trazado de la instalación.

La diferencia esencial radica, por tanto, en la complejidad y el alcance de la documentación exigida. El REBT establece expresamente que las instalaciones nuevas, ampliaciones o modificaciones que no estén incluidas entre las que requieren proyecto deben documentarse mediante una Memoria Técnica de Diseño.

¿Qué documentación se necesita para legalizar una instalación eléctrica?

La documentación concreta dependerá del tipo de instalación y de si se trata de una nueva instalación, una ampliación o una modificación.

En el caso de una instalación de baja tensión que requiera proyecto, la documentación habitual en Cataluña incluye:

  • La declaración responsable correspondiente; el proyecto redactado y firmado por un técnico competente; el certificado de dirección y finalización de obra; el certificado de instalación emitido por una empresa instaladora habilitada; cuando sea exigible, el certificado favorable de la inspección realizada por un organismo de control; y las instrucciones de uso y mantenimiento.

En las instalaciones documentadas mediante Memoria Técnica de Diseño, el proyecto y el certificado de dirección de obra se sustituyen por la documentación técnica correspondiente, incluida la memoria y el esquema unifilar.

Es importante conservar esta documentación durante toda la vida útil de la instalación, además del justificante de inscripción de la instalación en el RITSIC. Si posteriormente se realizan nuevas ampliaciones o modificaciones, también deberá conservarse la documentación relativa a dichas actuaciones y el nuevo justificante de inscripción cuando corresponda.

¿Qué es el certificado de instalación eléctrica?

El certificado de instalación eléctrica de baja tensión es el documento emitido por una empresa instaladora habilitada que acredita la ejecución de la instalación y sus características técnicas.

Es una pieza fundamental del proceso de legalización, pero no debe confundirse con el proyecto ni con la Memoria Técnica de Diseño.

En una instalación que requiere proyecto, por ejemplo, pueden intervenir varios documentos: el proyecto define técnicamente la instalación; el certificado de dirección y finalización de obra acredita la dirección técnica de la ejecución, y el certificado de la instalación acredita los trabajos realizados por la empresa instaladora habilitada.

¿Qué ocurre con las ampliaciones y modificaciones?

Una instalación que ya estaba correctamente legalizada puede requerir una nueva tramitación cuando se modifica.

El concepto de ampliación se utiliza, por ejemplo, cuando se incorporan nuevos circuitos o se aumenta la potencia máxima admisible. En cambio, una modificación afecta a las características de los circuitos existentes o a sus elementos.

La magnitud de la actuación es importante. La normativa establece supuestos en los que una ampliación o modificación obliga a redactar un proyecto, aunque la instalación original no lo necesitara.

Por ejemplo, una instalación industrial que inicialmente estuviera por debajo del límite que obliga a disponer de proyecto puede pasar a necesitarlo si una ampliación hace que supere dicho límite. Del mismo modo, una modificación que afecte a más del 50 % de la potencia máxima admisible puede tener la consideración de modificación de importancia y requerir un proyecto.

Por este motivo, antes de ampliar una instalación existente conviene revisar su documentación inicial y valorar conjuntamente el estado final de la instalación, y no únicamente la actuación que se pretende ejecutar.

¿Cómo legalizar una instalación eléctrica antigua?

El caso de las instalaciones existentes merece una atención especial. Legalizar una instalación eléctrica antigua no consiste simplemente en redactar hoy un proyecto como si se tratara de una instalación nueva.

Puede haber instalaciones en uso desde hace muchos años que no consten correctamente inscritas en el RITSIC o de las que se haya perdido parte de la documentación original.

El Decreto 192/2023 regula en Cataluña la seguridad industrial y establece el marco aplicable a las instalaciones técnicas. La Generalitat también dispone de un procedimiento específico para abordar instalaciones receptoras de baja tensión en uso, anteriores a la entrada en vigor del REBT de 2002, que no constan inscritas en el registro.

En estos casos, el primer paso debe ser comprobar la antigüedad, las características, el estado de la instalación y la documentación disponible. A partir de ahí, puede determinarse qué procedimiento es aplicable y qué actuaciones son necesarias para regularizarla.

Legalizar una instalación antigua no significa necesariamente sustituirla por completo, pero tampoco implica que cualquier instalación antigua pueda mantenerse sin realizar actuaciones. Si durante la inspección se detectan defectos, riesgos o incumplimientos que deban corregirse, será necesario adecuar los elementos correspondientes antes de completar el proceso.

Adecuar una instalación antigua a la normativa

Cuando una instalación existente presenta deficiencias, puede ser necesario realizar un estudio previo antes de plantear su legalización.

Miatec realiza estudios de adecuación a normativa y planes de adecuación al Reglamento de Baja Tensión para determinar los requisitos técnicos que debe cumplir una instalación y definir las actuaciones necesarias para actualizarla.

Esta fase permite diferenciar entre las deficiencias administrativas —por ejemplo, la falta de documentación— y los problemas técnicos que requieren una intervención física sobre cuadros, protecciones, conductores, circuitos u otros elementos.

A partir de este diagnóstico puede definirse una actuación proporcionada y evitar reformas indiscriminadas que no respondan a las necesidades reales de la instalación.

¿Es necesaria una inspección de un organismo de control?

No todas las instalaciones de baja tensión están sometidas al mismo régimen de inspección por parte de un organismo de control.

Determinadas instalaciones, por sus características, deben someterse a una inspección inicial antes de su puesta en servicio y a inspecciones periódicas posteriores. Cuando la inspección es exigible, el titular debe conservar el certificado vigente con resultado favorable emitido por un organismo de control.

Por ello, un proceso de legalización completo debe comenzar determinando la clasificación reglamentaria exacta de la instalación. Esta clasificación define tanto la documentación de diseño necesaria como las posibles obligaciones de inspección.

¿Qué problemas puede comportar una instalación no legalizada?

Una instalación sin la documentación que le corresponde puede generar dificultades cuando se quiere ampliar, modificar, cambiar su uso, realizar un cambio de titularidad o acreditar sus condiciones ante la Administración.

Además, desde el punto de vista técnico, la ausencia de documentación dificulta conocer con precisión cómo ha sido diseñada la instalación, qué modificaciones se han realizado a lo largo de los años y si los elementos de protección son adecuados para la configuración actual.

La legalización no debe entenderse únicamente como un trámite burocrático. La documentación técnica permite dejar constancia de las características de la instalación y facilita las posteriores tareas de mantenimiento, reforma, inspección y ampliación.

¿Cómo es el proceso de legalización de una instalación eléctrica?

El procedimiento comienza con una revisión de las características de la instalación y de la documentación existente.

A partir de esta información se determina su clasificación reglamentaria, si necesita proyecto o Memoria Técnica de Diseño y si está sometida a inspección inicial.

En una nueva instalación, el proyecto o la memoria deben prepararse antes de la ejecución. Posteriormente, una empresa instaladora habilitada ejecuta la instalación, se realizan las comprobaciones correspondientes y se emiten los certificados necesarios.

Cuando la instalación requiere proyecto, también interviene la dirección técnica de la obra.

Finalmente, se formaliza la declaración responsable y la inscripción en el RITSIC según el procedimiento establecido por la Generalitat de Cataluña.

En una instalación antigua o modificada sin documentación suficiente, la fase inicial de diagnóstico adquiere todavía más importancia, ya que antes de tramitar su regularización puede ser necesario reconstruir documentalmente la instalación y ejecutar actuaciones de adecuación.

Legalización de instalaciones eléctricas con Miatec

La legalización de una instalación requiere combinar conocimiento de la normativa, inspección técnica, elaboración documental y tramitación administrativa.

En Miatec Innova inspeccionamos, verificamos y comprobamos instalaciones existentes y de nueva ejecución para analizar su adecuación a la normativa vigente y gestionar los trabajos técnicos necesarios para su legalización.

Cuando el estado de la instalación lo requiere, este proceso puede complementarse con estudios de adecuación al Reglamento de Baja Tensión y con la dirección técnica de las actuaciones necesarias.

El objetivo es que cada instalación disponga de la documentación que realmente le corresponde según sus características, su antigüedad y las actuaciones realizadas, y que su situación técnica y administrativa esté correctamente definida.

Preguntas frecuentes sobre la legalización de instalaciones eléctricas

¿Todas las instalaciones eléctricas necesitan un proyecto?

No. En baja tensión, algunas instalaciones requieren un proyecto redactado por un técnico competente, mientras que aquellas que no se encuentran en estos supuestos pueden documentarse mediante una Memoria Técnica de Diseño. La clasificación depende de factores como el tipo de instalación, el uso y la potencia.

¿Quién puede firmar un proyecto eléctrico de legalización?

Cuando el REBT exige un proyecto, este debe ser redactado y firmado por un técnico titulado competente, responsable de que el diseño se adapte a las disposiciones reglamentarias aplicables.

¿Se puede legalizar una instalación eléctrica antigua?

Sí, però el procediment dependrà de l’antiguitat, l’estat, l’ús i la documentació disponible. A Catalunya existeix un marc específic per a determinades instal·lacions antigues en ús que no consten inscrites al RITSIC. Abans de tramitar-les és necessari estudiar cada cas.

¿Es lo mismo el boletín eléctrico que la legalización?

No exactamente. El certificado de instalación eléctrica —conocido habitualmente como boletín— es uno de los documentos que pueden formar parte del proceso. La legalización puede requerir, además, proyecto o Memoria Técnica de Diseño, declaración responsable, dirección de obra, inspección e inscripción en el RITSIC, según el tipo de instalación.

¿Es necesario legalizar una ampliación de una instalación ya existente?

Siempre que se realice una ampliación, esta deberá legalizarse. En función del tipo de instalación existente y de la intervención que se lleve a cabo, será necesario legalizarla mediante una Memoria Técnica de Diseño o mediante un Proyecto.

¿Dónde se registran las instalaciones eléctricas de baja tensión en Cataluña?

Las instalaciones sujetas a registro se inscriben en el Registro de Instalaciones Técnicas de Seguridad Industrial de Cataluña (RITSIC). Los trámites de puesta en servicio, ampliación, modificación o baja de las instalaciones de baja tensión se gestionan electrónicamente a través de Canal Empresa.